Puedes elegir a un niño y ser parte de su historia.
Con una donación mensual constante puedes ayudarle a tener:
- alimento diario y útiles;
- acceso a la escuela y a campamentos cristianos;
- ropa y atención médica;
- apoyo espiritual, consejería y discipulado.
Recibirás periódicamente:
- información sobre tu niño (edad, situación, progreso);
- cartas, dibujos o mensajes de agradecimiento;
- actualizaciones sobre los campamentos y las actividades de la misión.
Este programa es un puente de esperanza—especialmente para niños que no pueden costearlo, en particular de comunidades romaníes—y un vínculo vivo entre el donante y el destino de un niño.
«El que da al pobre no tendrá pobreza…» (Proverbios 28:27)